He intentado regresar a las letras;
al parecer se han escondido de mi,
esquivas y distantes me ven
voltean sus rostros como si nada;
Les he fallado y lo siento
les ruego que me dejen volver.
Tengo que invocarlas una a una, recordarles aquellas noches,
esas en las que fueron cómplices de cada uno de mis sentimientos;
cuando me ayudaron a sobrellevar los tormentos propios de la cotidianeidad.
Sé que las use con desprecio, las convertí en trabajo, las llegué a aborrecer
las llamé, sin pensarlo tanto, aburridas y vacías, sumergíendolas en el mar de mis desprecios
Olvidando que lo que hacían era reflejar el valor que en mi arrogancia les di
escribí cartas, contratos y demandas llene espacios de formularios en blanco
Sin pensar en cada una las utilicé, solo para ahorrar tiempo, por un poco de dinero;
Las prostituí, deje de saborear ese proceso cuando desfilaban y se acercaban a mi;
Como invitándome a elegir el espacio perfecto donde encajarían en una frase;
Me propongo enamorarlas a todas, poco a poco las iré seduciendo,
esperando que con el tiempo consiga recuperar su favor.
miércoles, 31 de marzo de 2010
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y si las logra enamorar
ResponderEliminarme puede avisar,
así vemos de que forma
las podemos alear...