jueves, 20 de agosto de 2009

Desde la cima de la montaña, puedo observar lo que esta por venir:
siento la responsabilidad crecer como una ola inmensa,
en la que se revuelve el mundo al que estaba tan acostumbrado;
se levanta procurando intimidar, amenaza con arrastrarme,
como queriendo llevarme lejos de la persona que siempre he querido ser.


He decidido ahogar los miedos y lanzarme contra el mar;
sin pensar en los "what if" que se disfrazan de realidades;
No voy a esperar que los planetas decidan alinearse,
ni que una suma de coincidencias determinen mi porvenir;

Los faros que admire en mi infancia han caido uno a uno,
ni tengo ni busco heroés que me digan por donde ir;
no quiero hundirme con ellos siguiendo paso a paso su caminar;
haré el trayecto completo, con lo que el aquí y el ahora me dan;
para que al terminar la odisea pueda gritar si se me da la gana:
que los tropiezos y las victorias de mi vida los merezco por completo;
Que después de Dios y mis padres no haya nadie que pueda decir:
Fue por mi que llegaste hasta aquí.


José Andrés Estrada Castañeda.-

lunes, 9 de febrero de 2009

Me dio pena no tener escrito nada y solo shutear... asi que allí va:

Jamás imaginé que la línea de mi vida daría tantas vueltas,
Convirtiéndose en la indescifrable enredadera que hoy es
A pesar de todo, debo admitirlo… nunca he sido más feliz…
Con tu rostro frente y sobre el mío, dibujando idénticas sonrisas
O sintiendo tus lágrimas correr sobre mi cuerpo en el más puro silencio.

Es tan evidente en este día, que no es cuestión de senos voluptuosos o piernas infinitas, de labios carnosos o de perfectas sonrisas.

Es, sencillamente, observar el reflejo de nuestros ojos que literalmente crecen cuando estamos frente a frente. Como queriendo apreciar de la forma más plena que lo permita nuestra humana existencia, a ese ser tan incomprensible, complicado y extraño que se ha convertido en el más irracional y poderoso argumento, para no detener la rueda.

Y en ese movimiento continuo se torna cada vez más complejo el tejido que conforma esta historia, cuyo final, simplemente no me atrevo a imaginar.