lunes, 9 de febrero de 2009

Me dio pena no tener escrito nada y solo shutear... asi que allí va:

Jamás imaginé que la línea de mi vida daría tantas vueltas,
Convirtiéndose en la indescifrable enredadera que hoy es
A pesar de todo, debo admitirlo… nunca he sido más feliz…
Con tu rostro frente y sobre el mío, dibujando idénticas sonrisas
O sintiendo tus lágrimas correr sobre mi cuerpo en el más puro silencio.

Es tan evidente en este día, que no es cuestión de senos voluptuosos o piernas infinitas, de labios carnosos o de perfectas sonrisas.

Es, sencillamente, observar el reflejo de nuestros ojos que literalmente crecen cuando estamos frente a frente. Como queriendo apreciar de la forma más plena que lo permita nuestra humana existencia, a ese ser tan incomprensible, complicado y extraño que se ha convertido en el más irracional y poderoso argumento, para no detener la rueda.

Y en ese movimiento continuo se torna cada vez más complejo el tejido que conforma esta historia, cuyo final, simplemente no me atrevo a imaginar.