Desde la cima de la montaña, puedo observar lo que esta por venir:
siento la responsabilidad crecer como una ola inmensa,
en la que se revuelve el mundo al que estaba tan acostumbrado;
se levanta procurando intimidar, amenaza con arrastrarme,
como queriendo llevarme lejos de la persona que siempre he querido ser.
He decidido ahogar los miedos y lanzarme contra el mar;
sin pensar en los "what if" que se disfrazan de realidades;
No voy a esperar que los planetas decidan alinearse,
ni que una suma de coincidencias determinen mi porvenir;
Los faros que admire en mi infancia han caido uno a uno,
ni tengo ni busco heroés que me digan por donde ir;
no quiero hundirme con ellos siguiendo paso a paso su caminar;
haré el trayecto completo, con lo que el aquí y el ahora me dan;
para que al terminar la odisea pueda gritar si se me da la gana:
que los tropiezos y las victorias de mi vida los merezco por completo;
Que después de Dios y mis padres no haya nadie que pueda decir:
Fue por mi que llegaste hasta aquí.
José Andrés Estrada Castañeda.-
jueves, 20 de agosto de 2009
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este es lo que más me gusta ... no voy a esperar que los planetas decidan alinearseeee!!!
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